La práctica de yoga para mamá y bebé es una manera de cuidar de nosotras a nivel físico, mental y emocional.

Cuando te conviertes en madre tu universo cambia por completo a muchos niveles. Por un lado tienes junto a ti a lo mejor que la vida podría regalarte: tu hijo, y el amor que despierta en ti es indescriptible. Como mujer experimentas cambios trascendentales en ti (tu manera de pensar, tus prioridades y objetivos, la forma en que te ves a ti misma).

Por otro lado (y esta es la parte que no nos suelen mencionar cuando vamos a ser mamás) tu tiempo ya no se mide como antes. Ahora tu nuevo rol te exige más horas de las que pensabas serían necesarias para el cuidado de tu bebé y esta situación a veces puede hacerte sentir desbordada.

Cosas que pasan cuando eres Mamá

Ahora que tienes a tu bebé seguramente has tenido que dejar de lado algunos asuntos que formaban parte de tu vida antes de la maternidad.

Tu desempeño profesional, el tiempo libre, el tiempo dedicado al ejercicio físico y al cuidado personal, el tiempo a solas con tu pareja o amigos, etc… han sufrido modificaciones en menor o mayor medida desde que eres madre.

Estos cambios en las responsabilidades que ahora recaen sobre ti y que, aunque lo supieras y estuvieras preparada, han llegado de manera abrupta a tu día a día, pueden originarte sentimientos de angustia e inseguridad que, aunque no quieras, interfieren en la relación con tu hijo y los demás miembros de la familia.

Durante el postparto los sentimientos negativos que aparecen a raíz de una sobrecarga de responsabilidades no permiten que las madres disfrutemos al cien por cien de este proceso tan especial y único como es la maternidad.

 

Una mamá también debe salir de la rutina

Si bien durante el día pasas mucho tiempo junto a tu bebé brindándole todos  los cuidados que necesita, es importante que comiences también a crear un espacio de interacción diferente.

Además de ser la madre que alimenta, acuna, protege y arropa puedes ser también la madre que juega, comparte sonrisas y caricias propiciando así un estrecho lazo de confianza, amor y autoconocimiento entre ambos. Esto puedes conseguirlo a través del yoga.

¿Por qué Yoga para Mamá y Bebé?

La palabra yoga significa unión. Unión entre todos los componentes de la persona (mente-cuerpo-espíritu)  y qué mejor momento para encontrarte contigo que en este salto de mujer a madre que estás experimentando con tu bebé.

Con el yoga consigues la unión contigo como mujer que se transforma y da vida. Unión con ese nuevo ser que viene a formar parte de tu camino para siempre. Unión con el amor universal que está dentro de cada uno de nosotros.

Yoga es conocernos, amarnos y actuar siempre buscando la armonía. Qué mejor ejemplo que este para entregar a tu hijo, hija.

Cuando haces yoga tu mente y tu cuerpo fluyen y sintonizan. Con la práctica continua vas liberando aquello que no te sirve y dejando en ti lo real, lo que eres.

Al practicar yoga junto a tu bebé no solo estás realizando ejercicios físicos para ti y para él, sino que también le estás transmitiendo esta paz, este encuentro contigo a la vez que abres tu corazón a lo que él te quiere enseñar.

No importa la edad que tenga tu bebé, la práctica de yoga se adapta a su desarrollo, a sus necesidades y las tuyas. Déjate sorprender por el gran maestro que tienes junto a ti y disfruta de ese espacio de amor que construyes a través del yoga.

Personalmente el yoga me ha servido como una herramienta en este camino de «re-conocernos» y entendernos. Mi hija es mi gran guía y cada vez que «jugamos al yoga» aprendo más sobre ella, sobre mí misma y vamos construyendo nuestro mundo lleno de canciones, sonrisas, salud y vitalidad.

Espero que mi experiencia te sirva para animarte a comenzar y pruebes los grande beneficios de practicar yoga con tu bebé.

Si has probado ya alguna clase de yoga para mamá y bebé me encantaría saber tu experiencia en los comentarios. Un abrazo.
Namaste.