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De verdad que quieres comenzar a hacer yoga en casa, peeeeero…

Muchas veces me preguntan cómo se puede hacer yoga en casa sin abandonar y que sea una práctica enriquecedora.

Es verdad que a veces ponernos durante un rato a practicar yoga en casa resulta más difícil de lo que imaginábamos.

Entre los tantos “peros” que nos encontramos en el camino están el trabajo, las cosas de casa, los niños, el poco espacio o la falta de perseverancia y motivación.

Pero, a pesar de todo esto, hacer una práctica regular en casa y por nuestra cuenta ¡es posible! y te voy a dejar tres claves para que comiences con buen pie 🙂

3 maneras de empezar a practicar yoga en casa de forma fácil

Si lo que deseas es practicar yoga de forma habitual esto es lo que debes hacer

1.- Ponte pequeñas metas

 

Si empezamos queriendo abarcar mucho es posible que nos desanimemos muy pronto al ver que se nos complica la práctica.

Entiendo que te gustaría practica yoga cada día por lo menos una hora (como si fueras a una clase).

Seguramente el primer día conseguirías hacerlo así, quizás el segundo también, pero con el paso de los días puede que surjan otras situaciones que te obliguen a usar esa hora de tu tiempo en otro asunto.

Vencer la sensación de fracaso:

Si te habías propuesto practicar una hora diaria y al tercer o cuarto día ya no ha sido posible, lo más probable es que te desanimes y creas que has fracasado en tu objetivo.

Por eso, es mejor que comiences con pequeños periodos de práctica.

Tu meta de la semana puede ser: “voy a practicar cada día 20 minutos (incluso 15)”.

Es más, puedes ponerte como meta hacer dos, tres o cinco posturas de yoga al día, sólo eso.

Seguro que tienes tiempo de hacer esas dos o cinco posturas de la semana en algún momento de tu día. Intenta empezar así.

Sin duda, con esta forma de proponerte la práctica de yoga en casa,  podrás ajustar mejor los horarios de manera que si te de tiempo a practicar a diario.

Además, si algún día puedes practicar un tiempo más, será un plus en tu semana, algo por lo que sentirte más agradecida y no al contrario.

2.- No te culpes ni te rindas.

 

Cuando hablamos de metas y objetivos siempre tenemos la sensación de haber fracasado si no lo hacemos todo lo bien que imaginamos al empezar.

Uno de los consejos que más me han servido en mi práctica de yoga es “deja de sentir culpa”.

La culpa no hace más que sumar peso a nuestros hombros y disminuir nuestra autoestima.

Si un día no puedes hacer tu rutina de yoga en casa o si tu práctica ha estado llena de prisa, tensión y preocupación (algo que suele pasar cuando tenemos la mente en otras cosas que nos atormentan), no te culpes ni te juzgues.

Aprende a aceptar tu practica tal y como es.

Seguro que tendrás días en los que te sientes motivada y llena de energía para hacer tu rutina de yoga.

Otros en cambio preferirías sentarte en el sofá a ver algo en Netflix o leer un libro…

Sea como sea, el momento que hayas dedicado a tu practica de yoga es tuyo, reflejará como te sientes, como estás realmente.

Y como no somos prefectos, aceptar que tu practica tampoco lo será, es un gran aprendizaje.

Así que el segundo consejo es: no te culpes ni te rindas.

El camino del yoga siempre te enseña algo nuevo sobre ti, esa es su magia.

3.- Haz que tu práctica se ajuste a tus circunstancias.

Bueno, en último lugar, además de aceptar las circunstancias de nuestra casa y tiempo, debemos buscar cómo adaptarnos a ellas.

Está claro que hacer yoga en un sitio de nuestra casa preparado para la relajación es muy placentero.

Ya me gustaría a mí tener un rinconcito donde sólo estuviera mi esterilla y unas velas para acompañar el momento.
Pero mi realidad es otra y seguramente la tuya también.

Entonces, en lugar de centrarnos en lo que no tenemos, vamos a intentar adaptar nuestra practica de yoga en casa a nuestras circunstancias.

Por ejemplo, si tenemos poco espacio libre en casa, hemos de buscar un lugar que podamos despejar sin mucho problema y donde pongamos nuestra esterilla (es más, si no tienes una esterilla de yoga puedes practicar en una alfombra o tapete).

Practica yoga por la mañana:

Si has decidido que un buen momento para ti es a primera hora del día, puede que te interese dejar tu esterilla al lado de la cama.

Incluso puesta, de forma que al poner los pies en el suelo ya te encuentres con que puedes empezar a practicar tu rutina de la mañana.

Practica yoga antes de acostarte:

Si deseas practicar yoga justo antes de ir a dormir, dejar la esterilla en tu habitación es buena forma de recordártelo.

Una buena idea es  practicar con pijama y pasar de tu última asana a la cama 😉

Optimiza tu tiempo:

Si tu día es muy ajetreado o tu tiempo escaso y has pensado en practicar sólo unas posturas cada día.

Puede que mientras se hace el café del desayuno o el momento de esperar a que se caliente el agua para tu té, sea en el que puedes hacer tus posturas diarias.

No temas usar estos ratos libres para mover tu cuerpo y hacer las posturas de yoga que más te gustan.

La idea, es que puedas vivir la práctica de yoga en cualquier momento y sin esperar que todo sea perfecto.

Entiendo que una clase de una hora con música de fondo y con un espacio bonito es agradable y muy deseable, pero a veces es un lujo que, con el ritmo de vida que llevamos, no podemos permitirnos.

Todo lo que hagamos cada día, aunque sólo sean 5 minutos, suma en nuestra forma de vivir la practica de yoga.

Así que sin más peros, ¡te animo a que comiences a practicar yoga en casa y a tu manera!

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Mi nombre es Gabriela Litschi, soy terapeuta ocupacional, instructora de Yoga formada en el Instituto Europeo de Yoga y especializada en Maternidad. Puedes conocer más sobre mi en https://www.naturayterapia.com/acerca-de/

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