Si aún no has probado su práctica, hoy te traigo 12 buenas razones para hacer yoga y  y hacer de esta disciplina tu nuevo estilo de vida.

El yoga tiene cada día más adeptos en nuestra sociedad y esto es debido a sus grandes beneficios. Sus efectos positivos sobre nuestro cuerpo y mente no dejan a nadie indiferente. Pero, ¿Qué te ofrece el Yoga?

1.- Más salud para tus huesos

La práctica del yoga mejora la masa ósea de nuestro cuerpo. Está comprobado que los ejercicios en los que se emplea carga de peso fortalecen los huesos previniendo así la osteoporosis y otras enfermedades óseas. Muchas de las posturas o Asanas de yoga implican mantener el peso de nuestro propio cuerpo durante un tiempo, sosteniéndolo sobre diferentes articulaciones. Con posturas simples como el perro boca abajo se fortalecen piernas, brazos y hombros, por ejemplo.

2. El yoga favorece tu descanso

Una de las grandes quejas de nuestros tiempos es que estamos demasiado cansados…cuando llega el final del día sentimos agotamiento tanto a nivel mental como físico y muchas veces dormir no es ni mucho menos una solución.  El yoga tiene la gran facultad de calmar el sistema nervioso y con ello disminuir el ajetreo mental que nos  provocan las obligaciones del día  día.

Existen las llamadas “Asanas Restauradoras”  como Savasana o postura del cadáver, que nos brindan momentos de quietud mental y relajo físico; El Yoga Nidra, comprende un tipo de relajación profunda en la que el cuerpo y la mente vuelven a llenarse de energía y descanso; la meditación que se utiliza en el yoga también es otra herramienta útil para protegernos de la sobre-estimulación  a la que se enfrenta nuestro organismo y devolvernos el sentido de una visión hacia nosotros mismos.

Por otro lado, el Yoga facilita que tengamos un sueño más profundo y restaurador. Lo que influirá en nuestra energía a la hora de despertar y empezar el día.

3.- Aumenta la fuerza muscular

Además de darnos un aspecto más saludable, tener unos músculos fuertes nos protege de sufrir posibles lesiones del aparato locomotor, reduce la aparición de dolores de espalda y previene  caídas en personas mayores.

La fuerza muscular que se adquiere con el yoga está equilibrada con la flexibilidad que ésta disciplina aporta, lo que hace una combinación especialmente interesante para combatir problemas musculares y prevenir un envejecimiento prematuro de nuestro sistema locomotor.

4.- El yoga te da un corazón fuerte

Es bien sabido que los ejercicios aeróbicos favorecen un buen funcionamiento del corazón y disminuyen el riesgo de enfermedades cardíacas.

El yoga, aunque no en todos sus aspectos es un ejercicio aeróbico, si se realizan vigorosamente secuencias de sus asanas de manera continuada, se puede fortalecer el corazón dentro de una constante aeróbica. Por otro lado, tanto la realización de asanas como de ejercicios respiratorios propios del yoga o “pranayamanas”,  pueden aumentar y mejorar las condiciones cardiovasculares de la persona. Existen estudios que demuestran que la practica del yoga baja los latidos del corazón cuando se está en reposo y aumenta su fortaleza y potencial cuando se practica algún deporte.

5.- Aumenta el autoestima

Otro de los males de nuestros tiempos es que vivimos con una importante falta de autoestima. Estamos tan absortos en lo que pasa fuera de nosotros que cuesta trabajo encontrar respuestas a lo que nos preocupa en el interior.

Muchas de las salidas que tomamos para aliviar este malestar generalizado que nos provoca no sentirnos seguros de nosotros mismos, se traducen en malos hábitos que, a la larga nos pasan factura (trabajar en exceso, comer mal o sin control, salir mucho de fiesta, beber más de la cuenta, dormir poco, etc…)

Esta manera de afrontar la falta de autoestima nos provoca a su vez un menoscabo de nuestra salud física, mental y también espiritual.

El yoga, cuando se practica con la intención de conocernos a nosotros mismos, auto-examinar nuestro interior y realizar cambios y mejorías en nuestra forma de vivir, provee una visión más clara de lo que somos.

Practicar yoga regularmente nos dota de un sentimiento de gratitud con nosotros mismos, haciendo que todos los ámbitos de nuestra vida se vayan equilibrando como consecuencia de un trabajo interior y conexión con lo que realmente somos y queremos.

 

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6.- Alivia el dolor

Para las personas que conviven con el color crónico, practicar las asanas (posturas), pranayamas (respiraciones) y meditación, se convierte en una herramienta muy eficaz para reducir el dolor.

Además de aportar beneficios a nivel físico, mejorando la sensación de dolor, el yoga y su práctica regular en personas con dolor crónico mejora el estado de ánimo y reduce la necesidad de medicación.

(Prueba esta rutina de Yoga para el dolor de espalda)

7.- Aumenta la flexibilidad

Uno de los primeros beneficios que podemos observar cuando se comienza con el yoga es la mejora de la flexibilidad general de nuestro cuerpo.

Con este aumento de la flexibilidad van desapareciendo también las tensiones y dolores, además de influir positivamente en  nuestra salud postural.

Un cuerpo flexible es menos propenso a lesiones y nos da la sensación de ir más “ligeros”.

8.- Relaja los músculos

A lo largo del día realizamos un sinfín de actividades en las que nuestros músculos se fatigan sin que nos demos cuenta: mirar la pantalla del ordenador con el ceño fruncido y el cuello tenso, conducir con los hombros y los brazos rígidos, pasar largo tiempo con el móvil en la oreja, etc…

Estos hábitos, que por lo general son inconscientes, pueden provocarnos una fatiga crónica de los músculos y articulaciones que participan en estas posturas, pero no solo eso, esta fatiga muscular y sensación dolorosa prolongada puede aumentar nuestro nivel de estrés y con ello empeorar nuestro estado de ánimo, toda una cadena que se detona por no ser capaces de relajar nuestros músculos en el momento indicado.

Con el Yoga aprenderás a trabajar cada músculo de manera consciente.

Las asanas no se hacen, se sienten, y por ello son una manera de conectar con nuestro cuerpo de una forma diferente.

Sabrás dónde están los puntos conflictivos de tu cuerpo, qué músculos son los que más tensión reciben y reconocerás esta sensación antes de que se fatiguen demasiado.

En el fondo, la relajación muscular que te ofrece la práctica del yoga, será una herramienta para prevenir posibles estados de dolor y fatiga crónica en tu cuerpo.

9.- Disminuye el nivel de Cortisol, la hormona del estrés

La hormona cortisol está encargada de producir la respuesta al estrés.

 

Aunque resulta necesaria para las situaciones de crisis en las que debemos reaccionar de manera rápida y defendernos de ciertos peligros, un nivel muy elevado de cortisol en nuestro organismo pueden afectar a nuestro sistema inmunológico,  debilitar la memoria y causar cambios en nuestro sistema nervioso.

 

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Por otro lado, niveles altos de cortisol se relacionan con la depresión, la osteoporosis, la presión arterial alta y la resistencia a la insulina.

La práctica de yoga ayuda a que el nivel de cortisol descienda y no se mantengan los estados de estrés en nuestro organismo, previniendo la aparición de depresión y otras enfermedades mencionadas anteriormente.

10.- Mejora las relaciones personales

El yoga trabaja desde el amor. El amor hacia nosotros mismos, como cuerpo-mente-espíritu, y el amor hacia los demás y el mundo que nos rodea.

Cultivar este equilibrio emocional y trabajar nuestra respuesta hacia las circunstancias externas que se nos presentan, favorece una mejor relación con nuestro entorno. Practicar Yoga regularmente desarrolla en nosotros el sentido de la amistad, la comprensión, y la ecuanimidad.

El Yoga y su filosofía de no hacer daño a nadie, vivir la verdad y tomar sólo lo que necesitemos, nos ofrece una dimensión más equilibrada y positiva de las relaciones personales que mantenemos en nuestra vida.

11.- El yoga ayuda con el control de peso

El yoga, como dije anteriormente, no siempre se enfoca en un ejercicio aeróbico, sin embargo, para controlar el peso no sólo es importante sudar y realizar ejercicios intensos. Para las personas que quieren perder peso, es importante instaurar una serie de hábitos nuevos en sus rutinas diarias.

El Yoga y su práctica regular hace que te muevas y quemes calorías, claro que sí, pero además sus dimensiones espirituales y emocionales estimulan a llevar una vida más sana, comiendo sólo lo que necesitas y mejorando los hábitos alimenticios.

Si partimos de la base de amarnos a nosotros mismos, el yoga promueve que ames tu cuerpo y lo cuides, de manera que dejarás atrás los atracones o costumbres nocivas de tu alimentación.

12.- El yoga es para todos

Una de las grandes razones por las que me enamoré del yoga es que su practica es universal y se adapta a cualquier persona. No importa la condición física, la edad, la presencia o no de enfermedad… el yoga se adapta a todos y todas.

Existen diferentes tipos de yoga y cada uno de esos tipos puede adaptarse a su vez a un grupo determinado de persona, por ejemplo yoga para embarazadas, yoga para personas mayores, yoga en enfermedades crónicas o degenerativas, etc.

En mi curso Yoga en casa para principiantes me gusta explicar que: “No existe una forma única de practicar yoga, las posturas son el medio por el  cual nos conectamos con nuestro cuerpo de manera consciente, y esto puede hacerlo cualquier persona en cualquier momento de ciclo vital, sea cual sea su condición actual.”

Te invito a que pruebes los beneficios de practicar yoga de forma regular y aproveches todo lo bueno que esta disciplina aporta a tu vida.

 

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