Cómo crear el Ritual matutino perfecto

¿Por qué es importante mantener un buen ritual matutino? ¿Cómo influye en tu día lo que haces al levantarte?

Cada mañana al levantarte realizas acciones y tomas decisiones que van sumando (o restando) a un plan más grande que es tu día.

A la vez, este día va sumando a un plan mayor que es tu semana, tu mes, tu año y en definitiva, tu vida. Visto así parece un poco exagerado, ¿cómo va a influir lo que hago por la mañana en el resto de mi vida?.

Pero si lo piensas un momento y observas cómo han transcurrido los últimos meses, verás que hay patrones que se repiten día tras día. Descubrirás que las mañanas en las que has tomado decisiones que favorecen tu bienestar (un buen desayuno, hacer ejercicio al levantarte, evitar mirar redes sociales o noticias que te producen malestar…) el resto del día has sentido más energía o te ha parecido que tu productividad aumentaba.

No siempre tenemos estas mañanas impecables ni mucho menos la motivación para hacer todo lo mejor nada más levantarnos. Pero es importantísimo cuidar lo que haces, ves y dices al despertar.

Qué es un ritual matutino

Es una pauta sencilla que te ayuda empezar el día con energía y sin desperdiciar tu potencial. Tu ritual matutino te permite empezar el día enfocándote en aquello que te ayuda a llevar a cabo metas importante y acercarte a la vida que deseas tener.

Un ritual matutino consta de tareas que haces a primera hora de la mañana y que aportan valor a tu bienestar y potencia tus capacidades físicas, mentales y emocionales.

Ya vives un ritual matutino sin saberlo y se compone de los alimentos que eliges para desayunar y nutrir tu cuerpo, la lista de tareas que tienes para el día, aquello a lo que pones atención al levantarte (mirar el móvil, revisar las redes sociales…), la manera que tienes de despertar, cómo reaccionas al despertador (¿estás aplazando la alarma cada día?).

Recuerda que una mañana productiva te ayuda a tener un día productivo y con ello una vida más productiva. Lo que haces al despertar es lo que define tu propósito más grande, levántate y vive tu día con entusiasmo.

Cómo crear un ritual matutino perfecto

Un ritual matutino perfecto para ti debe ser eso, perfecto para ti. El ritual de otra persona puede que no se adapte a lo que tú necesitas o puedes hacer ahora. Por ello debe ser flexible y fácil de elaborar.

Comienza pensando en lo que estás haciendo ahora mismo cada vez que te levantas

  • ¿Miras el móvil nada más abrir los ojos? ¿Lo primero que haces es revisar las notificaciones de las redes sociales o lo nuevo que han publicado otras personas?
  • ¿Te estiras para desperezar tu cuerpo y darle movilidad?
  • ¿Preparas un desayuno que te aporta nutrientes o comes lo primero que ves en la cocina sin poner atención en su valor para tu cuerpo?
  • ¿Comienzas a trabajar sin más, antes de respirar profundo y tomar algo de aire?
  • ¿Te levantas con prisa y con la sensación de ir tarde a todo y que te falta tiempo?

Si alguna de las preguntas anteriores se repite en tu rutina matutina y deseas que se modifique, tima lápiz y papel para cambiar lo que sí deseas para tus mañanas.

Duerme las horas necesarias

Establece la hora a la que quieres levantarte y calcula las horas de sueño que necesitarás para despertarte fácilmente y dejar de aplazar la alarma.

Agradece el nuevo día

Al despertar toma unos minutos para respirar profundo y agradecer el nuevo día. Tu cuerpo, tu respiración, tu vida…todo es un regalo y la gratitud te hace conectar con un estado de positivismo.

Hidrata tu cuerpo

Después de las horas de sueño necesitas volver a hidratar tu organismo y prepararlo para sus funciones del nuevo día. Bebe un vaso de agua al despertar y disfruta de ese momento aprovechando de observar cómo sientes tu cuerpo.

Realiza ejercicio

Por la mañana es un momento ideal para realizar unos minutos de ejercicio. No hace falta que sea una rutina extensa ni tampoco demasiado intensa. Puedes proponerte hacer 15 minutos de estiramientos o rutinas suaves de yoga para iniciar el día.

Puedes tomarte el tiempo de ir a caminar o salir a correr durante 20-30 minutos y al llegar a casa darte una ducha para empezar con mucha energía.

Desayuna alimentos que aporten valor y energía

Que la prisa no sea una excusa para dejar a la suerte tu salud. Lo que comes cada mañana es muy importante. estás rompiendo el ayuno de 10-12 horas desde la última comida que hiciste, por lo que debes elegir alimentos ricos en nutrientes y que te aporten recursos, no que te los quiten.

Si comes cada día pan blanco o cereales azucarados para desayunar, tu organismo estará pesado y dentro de un par de horas sentirás nuevamente hambre.

Elige cereales integrales (pan integral o copos de avena, por ejemplo). Come frutas enteras y evita los zumos procesados o alimentos altos en grasa o azúcar.

Prepara tu día la noche anterior

Dejar tu ropa de deporte preparada por la noche te animará a hacer ejercicio nada más levantarte. Salir a correr es más sencillo si todo está listo y a la vista (créeme).

Deja tu lista de tareas con las prioridades remarcadas para poner tu foco en aquello que de verdad importa y dejar de perder tiempo en actividades que te roban el tiempo y la energía.

Aunque hay noches en las que no te apetece fregar los platos de la cena o recoger el salón después de todo el día, deja todo limpio y recogido por la noche te ayudará a lidiar con menos tareas irrelevantes que hacer al levantarte. Por lo tanto, te ayudará a conservar tu energía para aplicarla a tareas importantes.

Deja tiempo para escucharte y hablar contigo

Lo que piensas de ti y lo que te dices cada día, es sumamente importante. Toma unos minutos para realizar afirmaciones positivas que definan aquello que deseas tener en tu día y en tu vida en general.

Pon tu foco en pensamientos útiles y no en el ruido mental al que sueles caer continuamente. Recuerda que tus pensamientos y tus palabras son poderosas. Enfócate en aquello que deseas y no en lo que te disgusta o temes. Háblate con amor y tu vida cambiará.

Escribe tu ritual matutino y comprométete con él

Si ya has pensado en los pasos que te gustaría realizar en tu ritual matutino, ahora toca ponerlos por escrito.

Cuando lo escribes tu compromiso aumenta y también puedes visualizar mejor aquello que deseas hacer de ahora en adelante al levantarte.

Si al pasar unos días con tu nuevo ritual matutino ves que hay tareas u horarios que deberías modificar, hazlo sin problema. Se trata de ir probando aquello que más encaja con tu metas diarias y con tu propósito de vida.

Como ves no es un proceso muy difícil, pero si necesita de tu atención y compromiso. Te animo a tomar nota de aquello que quieres integran en tus mañana y que lo apliques en tu día a día.

Si ya tienes un ritual matutino que te da energía y te acerca a tus metas diarias, compártelo en los comentarios para conocerlo.

3 comentarios en “Cómo crear el Ritual matutino perfecto”

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