La memoria es uno de los procesos más importantes de la mente y va mucho más allá de una simple retención de la información.
La memoria participa en todas las tareas de nuestra vida diaria y ejercitarla a menudo nos va a ayudar a ser más productivos y a prevenir posibles enfermedades o deterioro cognitivo.

Yoga y memoria

En yoga trabajamos la mente de forma dinámica, tanto en la meditación como en la práctica de asanas (posturas de yoga) en las que aumentamos la capacidad de concentración y potenciamos el buen funcionamiento de nuestro cerebro.

Las posturas de yoga ejercen un efecto directo en el funcionamiento fisiológico de nuestro organismo y podemos encontrar asanas que actúan directamente sobre algunos procesos específicos.Por ello muchas veces escucharás de: posturas de yoga que te ayudan a mejorar la salud digestiva, la respiración, la circulación. Posturas que te ayudan a combatir el dolor de cabeza o problemas menstruales, etc…

Hoy quiero compartir contigo 7 posturas que ayudan a oxigenar tu cerebro y mejorar los procesos tan importantes como la memoria.

7 Posturas de yoga que ayudan a mejorar la memoria

Posturas para mejorar la memoria paso a paso:

1.- Padahastasana  o flexión hacia delante de pie:

  • Ubícate de pie en el suelo con los pies juntos.
  • Inhala y eleva tus brazos brazos estirándolos por encima de la cabeza para alargar tu columna y poner en su sitio cada vértebra.
  • Al exhalar estira tus brazos hacia delante, flexiona tu tronco a la altura de tus caderas y baja tu tronco hasta formar una linea recta paralela al suelo (tu cuerpo forma un ángulo de 90 grados).
  • Lentamente baja los brazos hasta llevar tus manos al suelo.
  • Si es posible apoya el dorso de tus manos en el suelo, levanta la punta de tus pies y pisa tus dedos.
  • Si no es posible, toca tus tobillos con las manos y mantén la flexión.
  • Mantén las rodillas completamente estiradas y aprovecha la exhalación para intentar llegar más abajo, hasta tocar tus rodillas con la frente.
  • Para salir de la postura, suelta tus manos y quédate en la flexión. Toca tus codos con las manos y balancea tu tronco ligeramente para soltar la tensión.
  • Para volver a ponerte de pie hazlo lentamente, subiendo con tus rodillas flexionadas y dejando que tu cabeza sea lo último en subir. Así evitarás marearte.
  • Aguanta esta postura durante 5-10 respiraciones completas y profundas.

2.- Vajrasana o postura del diamante

  • Siéntate en el suelo con tus glúteos sobre los talones y los pies juntos.
  • Alarga tu columna hacia arriba y leva el peso de tu tronco hacia delante apoyando tus manos sobre las rodillas.
  • A continuación lleva el peso de tus caderas hacia abajo, y continúa con tu espalda erguida.
  • Pon tus manos con las palmas hacia arriba y une dedos índice y pulgar en chin mudra (para ayudar  a la concentración).
    Asegúrate que los talones no se separen y que los dedos de los pies estén en contacto con el suelo.
  • Cierra tus ojos y mantén esta postura unos minutos concentrándote sólo en la respiración.
  • Utiliza una manta abajo de tus pies si sientes dolor al apoyar contra el suelo.
  • Al salir de la postura moviliza tobillos y rodillas, ya que pueden entumecerse y quedarse rígidos.

3.- Supta Virasana o postura del héroe reclinado

Conoce los beneficios de esta postura y cómo realizarla paso a paso Aquí

4.- Salamba Sarvangasana o postura de la vela

  • Acuéstate boca arriba, une los pies, estira los brazos a los lados de tu cuerpo y pon las palmas de las manos en el suelo.
  • Inhala y ve subiendo lentamente las piernas, ayudándote de los brazos, hasta que tu espalda quede en posición vertical.
  • Tus manos sostienen tus lumbares. Dobla los codos, apóyalos en el suelo y usa los brazos como soporte
  • Poco a poco ve presionando tu espalda con las palmas de las manos para quede lo más recta posible.
  • Estira al máximo tus piernas sintiendo que la fuerza va hacia el centro, uniendo tus muslos.
  • Tu barbilla queda en contacto con tu pecho (en el esternón) y tus hombros sirven de apoyo.
  • Respira lenta y profundamente y mantén esta postura durante unos minutos.

5.- Halasana o postura del arado

  • Partiendo de salamba sarvangasana o postura de la vela, flexiona tus rodillas teniendo tu espalda recta y con las manos apoyadas en tus lumbares.
  • Baja tus piernas hasta tocar el suelo con tus pies.
  • Extiende las rodillas hasta hasta que tus piernas estén completamente estiradas.
  • Leva tus brazos por detrás de tu espalda, tocando el suelo, y entrelaza tus manos.
  • Estira los codos y las rodillas.
  • Mantén la posturas durante 5-10 respiraciones y observa cómo tu garganta se cierra al recibir la presión de tu pecho.
  • Para deshacer la postura vuelve lentamente a la vela, cogiendo tus lumbares con tus manos.
  • Cuando vuelvas a tumbarte boca arriba en el suelo descansa unos minutos en savasana (postura del cadáver) y recupera el ritmo de tu respiración.

6.- Paschimottanasana o postura de la pinza

  • Siéntate en el suelo con los glúteos bien apoyados. (si quieres usa una manta doblada en los isquiones par aliviar la presión).
  • Alarga tus piernas frente a ti y mantenlas unidas.
  • Activa la parte posterior de tus piernas (gemelos, músculos isquiotibiales y pies)
  • dirige la punta de los pies hacia ti, para activar completamente tus piernas.
  • Apoya las palmas de tus manos  en el suelo, a ambos lados de tus caderas y proyecta tu esternón hacia el techo. (como si quisieras crecer sin despegarte del suelo).
  • Inhala y eleva tus brazos por encima de la cabeza, estira tu columna vertebral.
  • Exhala (por la nariz) y comienza a flexionar tu tronco hacia delante con la espalda recta.
  • Agarra los dedos de tus pies con tus manos, peor si no llegas puedes quedarte con las manos en los tobillos o pantorrillas.(usa un cinturón o cuerda si lo deseas)
  • Baja tu cuerpo en cada exhalación intentando que tu pecho sea el que va hacia tus rodillas. Si puedes baja también tu cabeza.
  • Aguanta la posturas unos respiraciones y al inhalar vuelve a subir tu tronco sin soltar tus pies. En la exhalación vuelve a bajar todo tu cuerpo y nota si sientes más flexibilidad ahora.
  • Respira de forma fluida y lenta, sintiendo el profundo trabajo que realizan tus músculos. Pon atención en tu respiración y calma tu mente.

7.- Bakasana o postura del cuervo:

  • Esta postura necesita fuerza en brazos y equilibrio, pero lo que más hace falta es concentración para poder utilizar la biomecánica de tu cuerpo de forma correcta.
  • Comienza de pie con los pies separados al ancho de tus caderas y baja al suelo para entrar en la postura de cuclillas.
  • Apoya tus manos en el suelo con los dedos extendidos y orientados hacia el frente, mas o menos a unos 20  centímetros de distancia de tus pies.
  • Fija tu mirada en un punto fijo (en el suelo y hacia delante) y eleva tus caderas para acercar tus pies a tus manos.
  • Flexiona tus codos y poco a poco lleva una de tus rodillas al brazo del mismo lado, por encima del codo (entre el tríceps y la axila).
  • Lleva despacio tu peso hacia adelante y si puedes eleva la otra rodilla y busca el equilibrio sobre tus brazos.
  • Si aún no sientes la seguridad para subir ambas piernas, puedes quedarte con una rodilla arriba, bajar y subir la otra. Realiza este juego de subir y bajar las piernas de forma alterna para fortalecer tus brazos y también trabajar tu concentración.

Si bien, estas posturas de yoga son especialmente útiles para oxigenar el cerebro y trabajar la concentración, la memoria también se beneficia de otros factores, y aquí te dejo algunos consejos para mejorar la memoria:

  • Llevar una alimentación saludable y rica en omega3
  • Descansar adecuadamente
  • Realizar ejercicio físico de forma habitual
  • Dejar tiempo para aprender cosas nuevas (tocar instrumentos, aprender a tejer o cocinar…)
  • Cuidar tu estado de ánimo (mientras mejor te sientes contigo y con tu mundo, más alta es tu capacidad de memorizar y aprender)
  • Empezar a usar más la memoria y menos el móvil para tareas sencillas.

Entrenamiento gratuito para mejorar la memoria. Ramón Campayo

Otra de las formas de potenciar tu memoria es realizando entrenamientos específicos par agudizar esta capacidad mental.

Aquí comparto contigo un entrenamiento gratuito que realiza el campéon mundial de memorización, que se dedica a enseñar sus técnicas para trabajar diferentes funciones de la memoria de forma sencilla.

Si quieres comprobar cómo puede mejorar tu memoria con sus consejos, accede a este  >Entrenamiento gratuito para mejorar tu memoria  A mí me ha sorprendido lo fácil que es y el uso que puedo darle en mi día a día.