Compartir

Hoy quiero compartir con vosotros que sois padres este precioso fragmento de la obra “El Profeta” del poeta y místico Khalil Gibran. En su obra el autor nos habla a los padres y  nos abre los ojos a la realidad: Vuestros hijos no son vuestros hijos, sino que pertenecen a la Vida.

 

El Profeta habló de los hijos…

“Y una mujer que sostenía un bebé contra su pecho dijo, Háblanos de los Hijos.
Y el contestó:
Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Ellos son los hijos y las hijas de la Vida que trata de llenarse a si misma
Ellos vienen a través de vosotros pero no de vosotros.
Y aunque ellos están con vosotros no os pertenecen.

Les podeís dar vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos.
Podeís dar habitáculo a sus cuerpos pero no a sus almas,
Pues sus almas habitan en la casa del mañana, la cual no se puede visitar, ni tan siquiera en los sueños.
Podeís anhelar ser como ellos, pero no lucheís para hacerlos como sois vosotros.
Porque la vida no marcha hacia atrás y no se mueve con el ayer.

Vosotros sois los arcos con los que vuestros hijos, como flechas vivientes son lanzados a la Vida.
El Gran Arquero ve la diana en el camino del infinito, y os doblega con su poder para que sus flechas pueden ir veloces y lejanas.

Dejad alegremente que la mano del Arquero os doblegue, porque, así como él ama la flecha que vuela, ama también el arco que permanece inmóvil.”

Khalil Gibran

 

Cada vez que leo este fragmento me doy cuenta de la verdadera (y tan difícil) misión que nos toca como padres. El deber de impulsar a nuestros hijos, de no legarles nuestras ataduras sino brindarles alas para volar libremente.

Además del intenso amor que podemos sentir por ellos y que nos hace dar todo por su bienestar, debemos también dar a nuestros hijos un mundo para sentir, experimentar y vivir, pero no pretender que vivan, sientan y sean lo que  nosotros deseamos. No nos pertenecen y por ello debemos limitarnos a dejarlos elegir cómo vivir sin proyectar nuestros propios propósitos sobre sus hombros…

Cuánta sabiduría en tan reducido texto y qué difícil tarea la de ser padres de los hijos de vida.

Tendremos que ser conscientes de la misión tan grande que tenemos. La de dar herramientas a nuestros hijos para que sean quienes quieren ser, hagan lo que desean hacer y caminen hacia su futuro libres y felices.

Y tendremos que hacerlo sin sentir que hemos perdido algo que nos pertenecía, sino llenos de satisfacción por contemplar, desde nuestro rol de “arcos impulsores”, el camino que emprenden los hijos de la vida, los hijos que no nos pertenecen.

Nos queda aprovechar al máximo el tiempo, amar más y dar lo mejor de nosotros mismos. Esa seguramente será la clave para guiar sin obligar, cuidar sin sobreporteger y disfrutar de quienes son y serán nuestros hijos sin añadirles el peso de nuestras expectativas personales.

 

Espero que os haya gustado.

Os deseo un gran día!

Gabriela L.

Compartir
Mi nombre es Gabriela Litschi, soy terapeuta ocupacional, instructora de Yoga formada en el Instituto Europeo de Yoga y especializada en Maternidad. Puedes conocer más sobre mi en https://www.naturayterapia.com/acerca-de/

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor, añade tu comentario
Por favor, añade tu nombre