Seguramente has escuchado hablar de los mantras y sus efectos positivos sobre nuestra mente…Pero, ¿Qué son los mantras?

La palabra Mantra, proveniente del sánscrito, es la combinación de los elementos: “mans” (mente), y “tra” (liberación), lo que ya nos indica a priori para qué nos puede servir su uso.

Por lo general los mantras se componen de una sílaba, palabra o frase que al recitarse de forma reiterada actúan como medio para dirigir la mente.

Con ello consiguen que la mente se aquiete y enfoque su poderosa energía de manera positiva, alejando los pensamientos nocivos que nos rondan la mayor parte del día.

Un mantra es una palabra revelada, un sonido divino que fue recibido o experimentado por un adepto en un estado de samadhi (absorción espiritual) profundo.

Es una forma concentrada de energía espiritual, el sonido del Ser Divino. También se puede considerar una plegaria compacta.

Las escrituras yóguicas muchas veces comparan al mantra con un barco o un puente que ayudará al aspirante a cruzar el fango de la ilusión creado por el mundo externo y llegar al centro interior de la consciencia.

Los mantras se utilizan tanto en el budismo como en el hinduismo como un complemento a la meditación o como forma de oración a los dioses.

Además de permitirnos entrar en un estado de relajación, al repetir  los mantras la mente se concentra en aquello que queremos atraer a nuestra vida.

Convirtiéndose en una forma de programación mental que puede cambiar por completo la visión que tenemos de las circunstancias.

Es por ello que empezar el día recitando algún mantra es una buena manera de crearnos un presente más positivo, viviendo la experiencia  del “aquí y el ahora”, incluso cambiando un día que empieza mal por un día de buenas oportunidades.

Si bien los mantras se utilizan en distintas religiones, éstos no tiene por qué estar siempre relacionado con un motivo religioso.

Tú puedes elegir un mantra que se ajuste a lo que deseas conseguir el día de hoy de manera puntual o a lo que buscas para tu vida sin necesidad de profesar una religión en concreto.

Para entenderlo mejor, imagina que un mantra es una afirmación o palabra de ánimo, como la que le dirías a un amigo cuando le deseas éxito en su vida, pues es lo mismo, es sólo que esas palabras positivas te las dices y repites a ti mismo.

Los mantras y afirmaciones nos sirven como refuerzo espiritual y mental para alcanzar nuestros objetivos.

No importa si lo que repetimos es una frase: “Confío en que el proceso de la vida actúa para mi bien”; una palabra: “Abundancia”; o una sílaba: “Om”.

Lo importante es que aquello que repetimos tenga un significado para nosotros y nos resulte constructivo. En mi caso, uno de los mantras que suelo decir a diario y que me resulta muy útil es:

“Todo el poder y la fuerza del mundo están en mi interior”

Mantra GabrielaLitschi

¿Cuándo puedo utilizar un mantra?

Siempre es  un buen momento para hablar contigo mismo. Ya sea en voz alta o mentalmente, puedes repetir tus mantras o afirmaciones a cualquier hora del día y las veces que quieras. Yo los repito tanto en casa, tranquila y en voz alta, como mentalmente mientras corro o camino por el paseo marítimo.

Utiliza un mantra para volver a la tranquilidad después de un día duro, o como primera programación mental al levantarte.

¿Qué tipo de mantra utilizar?

 

Existen mantras en sánscrito que se repiten de manera armónica como una canción y son utilizados por budistas e hindúes para el crecimiento espiritual y la sanación. 

Pero no solo ellos utilizan este método de repetir palabras y frases, en la religión católica encontramos el rosario y las novenas por ejemplo, lo que podríamos considerar un mantra también.

Lo importante es que, con o sin significado religioso, los mantras que elijas deben actuar sobre tu mente y espíritu, por ello al elegir un mantra debes saber bien qué significa y sentirte cómodo con cada palabra que repites.

Puedes crear tu propio mantra o afirmación o buscar uno que te resulte útil, cómodo y te de paz.

Empieza cada mañana con un mantra que te inspire y te anime como: “Hoy consigo lo que me propongo, doy lo mejor de mí”. O si tienes que enfrentarte a una situación difícil, repite:

“Soy capaz, estoy tranquilo y relajado”.

Verás cómo una sencilla frase dicha con amor puede cambiar tu perspectiva, darte paz y hacerte más feliz.