Musicoterapia para embarazadas, madres y bebés

Ayer tuve la oportunidad de disfrutar de un precioso taller de musicoterapia para embarazadas y madres con sus bebés. ¡Fue una experiencia que me llenó el alma y me cargó de energía!

MamaCanta es un espacio dedicado a las  madres con sus bebés dentro o fuera del vientre, en el cual se busca la conexión y el vínculo madre-hij@ a través de la voz, el canto y la relajación.

Cuando me enteré de quien lo impartía no dudé en apuntarme. Tanit Navarro es cantante, terapeuta  y creadora del Método Voz Esencial.

Conocí su trabajo gracias a una amiga que me enseñó su disco «Nueve Lunas», y sus canciones me acompañaron durante todo el embarazo. Ayer tuve el placer de conocerla y disfrutar de su voz en directo.

Esta canción es, sin duda, la que más me emocionaba cuando esperaba la llegada de mi Amapola

Del estrés a la calma en un minuto

No suelo contar las experiencias de manera tan personal, pero hoy necesito compartirlo…

La verdad es que ayer, salir de mi casa para ir al taller de musicoterapia, me costó bastante trabajo.

Había sido un día duro, por la mañana cita en el médico para las vacunas de mi hija, llamadas del trabajo cada dos por tres, un montón de cosas pendientes … más todo lo que implica el cuidado de un bebé, y bueno, para llegar al taller debía coger un tren de Málaga a Torremolinos y calcular los horarios para llegar a tiempo (algo que aún no controlo del todo).

Decidí llevarme el cochecito y no el fular porque pensé que sería más cómodo (para poner en la cestita de abajo mi abrigo, el bolso la botella de agua, etc… )¡¡gran error!! Me encontré con mil dificultades para acceder al anden y subir al tren.

Me vi corriendo por escaleras con el cochecito a cuestas y con prisa por no llegar tarde, pero no lo conseguí, llegué tarde a la estación de Torremolinos, y aun me quedaba un camino hasta el aula donde impartían el taller.

Tras correr por unas cuantas calles que no eran las que tenía que coger, con el estrés por las nubes y ganas de sentarme y decir paso de todo, llegué al Aula Verde, y me encontré con una imagen preciosa que me serenó y me quitó de sopetón todo el estrés que llevaba acumulado del día:

un círculo de mujeres (y también hombres) cantando sus nombres, con sus bebés en brazos, madres amamantando, futuras mamis con las manos en el vientre para sentir a sus bebés… todo en un clima de tanta paz y amor, que lo primero que pensé fue que mereció la pena correr para llegar allí.

mamacanta4

¿Qué me entregó el taller de musicoterapia?

Mama Canta me resultó un espacio de liberación, de complicidad y de conexión con mi hija y conmigo. Un ambiente hecho para disfrutar como mujer y como madre.

En aquel círculo me pareció que éramos parte de una gran familia, mujeres que, aún  sin conocernos, compartimos la maternidad en todos sus ámbitos.

Mujeres con historias diferentes, con problemas, alegrías, miedos y expectativas que  coincidimos en el deseo de vivir una maternidad desde el cariño, el crecimiento interior y el vínculo con nuestros hijos

Para mí fue una isla de paz en mitad de un día de agitadas olas, porque la maternidad es preciosa, pero tiene días difíciles, eso es algo que no podemos evitar.

mamacanta

¿Por qué la música como terapia?

Cantar sin saber cantar, y disfrutar de nuestras voces es realmente terapéutico. Resulta liberador atreverse a cantar y experimentar con sonidos que vienen desde lo más profundo de nuestro cuerpo, llevando en esas notas todo el miedo, los reproches y los «cállate» que nos solemos decir tantas veces, dejando espacio para escucharnos y amar nuestra voz y lo que podemos hacer con ella.

MamaCanta, Musicoterapia para embarazadas, madres y bebés,  convierte el taller en un momento mágico. Cuando nos acompañamos de nuestros hijos y vemos caritas de asombro con el sonido de los instrumentos, o sus grandes ojos mirando a mamá con atención mientras ella canta las vocales con ritmos tribales, es todo un placer.

La música sana y da fuerzas, y tanto en el embarazo como cuando tenemos a nuestros bebés en el regazo es importante buscar estas fuentes de energía, estos momentos de fluir y volver a conectar con nosotras, con nuestro interior.

¿Con qué me quedo?

Me quedo con la paz que me da tomar un momento para desconectar de los «debo hacer» y conectar con «me gusta hacer»

Me quedo con la cara de felicidad y curiosidad de todos esos bebés que están descubriendo el mundo.

Me quedo con la creatividad y la falta de prejuicios que nos enseñan nuestros hijos. Creo que es necesario que aprendamos a vivir más como ellos: mirando el mundo con ojos curiosos y prestando atención a todo lo que nos hace felices.

Me quedo con la sensación de tener el poder de cambiar mi día. Pasar del estrés a la calma en un minuto, disfrutar de mi hija y amar la maternidad con sus altos y sus bajos.

Y por supuesto, me quedo con un gran sentimiento de gratitud hacia la vida, las madres con las que compartí y a quienes hicieron posible este espacio de encuentro.

Fotografías: Aula Verde

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Permitir notificaciones    OK No thanks