¿Cómo hacer frente al dolor crónico, incluso cuando sientes que no puedes más?

Lidiar a diario con el dolor  no es una tarea fácil, quienes cargan a sus espaldas con el dolor crónico lo saben muy bien y deben aprender a enfocar su energía en otras áreas de su vida para evitar con ello caer en la espiral de la depresión, un cuadro que a menudo acompaña a esta patología.

Aquí hay algunos pasos que deben tomarse para enfrentar el dolor crónico y sobrellevar de la mejor manera posible, esta realidad que es parte del día a día de muchas personas.

1.- VIVIR EL AHORA

Cuando estás atrincherado en una vida llena de dolor, la ansiedad y la depresión pueden rondar muy cerca de ti. Es importante que vivas el «ahora» sin volver al pasado (pensar en el tiempo en que no tenías dolor; volver a revivir lo mal que lo pasaste al principio de empezar con la enfermedad; revivir los momentos desagradables que acompañan la enfermedad; etc…) ni tampoco anticipar el futuro (no pienses en cómo afectará el dolor a lo que harás mañana o a tus planes a largo plazo), debes vivir el presente y enfocar tu atención en cada aspecto de tu vida que merece la pena agradecer. Vivir con la cabeza en lo que eras antes o lo que serás en el futuro desafortunadamente no trae más que consecuencias negativas a tu vida. Vive el ahora y aléjate de las tentadoras garras de la autocompasión y la depresión.

Cuando sientas que no puedes más el día de hoy, respira profundamente, acepta donde estás y trabaja todo lo que puedas por mejorar tu presente inmediato.

2.- NO ACEPTES LA LÁSTIMA

Sí, tu situación es dura, pero no es una excusa para convertirte en una víctima de tu dolor. Reconoce tu situación, acéptala y lucha por dar una solución a tu dolor. Por un lado tienes la ayuda de medicamentos, terapias alternativas y métodos para evadir los procesos dolorosos duraderos.

Libera tus pensamientos de la idea de dolor y de los conceptos negativos que la acompañan, distráete y céntrate en actividades que te aporten paz, te relajen y te mantengan alejada/o de tu sensación dolorosa.

3.- RECONOCE LA CONEXIÓN ENTRE TUS EMOCIONES Y EL DOLOR

Controlar el estrés, la ira o la tristeza influirá en gran medida en cómo manejar tu dolor. Limita el contacto con personas negativas, evita situaciones que te desagraden, reduce el estrés de las actividades que realizas y rodéate de un ambiente positivo y acogedor. Tus emociones están directamente relacionadas con el nivel de dolor que sientes. Tu dolor está ahí, eso no cambiará, pero sí la manera en que te lo tomas, y en eso influyen tus emociones y sensaciones.

4.- ENTIENDE QUE UN DESCANSO TE SIENTA BIEN

Bajar el ritmo y descansar no tiene por qué ser algo negativo. Cuando tu vida está acompañada del dolor, tomas como algo normal realizar todas las actividades cotidianas con más o menos malestar, o sentirte extenuado/a al final del día. Aunque es importante que sigas haciendo todas tus actividades con normalidad y trabajes el dolor de manera paralela, también es esencial que te tomes un tiempo para liberar tu cuerpo del peso de cargar con una larga jornada. Toma una siesta para recobrar fuerzas; date un baño caliente al terminar el día; lee un libro o da un paseo por el parque. ¡Eso le sienta bien a todo el mundo!

5.- CONSTRUYE UN SISTEMA DE APOYO

No necesitas mucha gente para ayudarte, necesitas la gente adecuada para hacerlo. Asegúrate de tener cerca unos amigos o familiares que realmente entienden tu situación y tus necesidades, personas que sean conscientes de tu dolor y las limitaciones que éste puede provocar en tu vida. Al rodearte de gente que te entiende y aprecia tu lucha contra el dolor será más llevadera. Habla con ellos, hazles participes de tus sentimientos, escucha sus consejos comparte tus logros en este camino con el dolor y confía en tener una mano a la que cogerte cuando creas que no puedes mas.

6.- DI LO QUE NECESITAS, PERMITE QUE TE AYUDEN

Piensa en cuando alguien de tu entorno se enferma, se somete a alguna cirugía o sufre un accidente, tu quieres ayudarle ¿verdad? pero, ¿qué pasa si no sabes concretamente cómo hacerlo?, seguramente te sientas impotente por no ser de utilidad para esa persona en ese momento en que necesita más atención. Pues lo mismo sucede con las personas que te rodean. Lo más probable es que desde que te diagnosticaron dolor crónico, muchas personas te preguntan qué tal te encuentras, cómo te sientes y si necesitas algo…lo cierto es que les preocupas y quieren ayudarte en lo que puedan, entonces: hazles saber qué necesitas concretamente, en qué aspectos necesitas ayuda y en cuales no, permite que se sientan útiles, no creas que te ven con lástima o compasión, piensa en que ofrecen su ayuda porque quieren facilitarte las cosas y demostrarte su aprecio. Así que ¡déjate ayudar!

7.- MUESTRA GRATITUD TODOS LOS DÍAS

Este último consejo es el más importante, ya que tiene que ver con tu manera de afrontar tu propia vida y la realidad que te rodea. Al despertar cada día apunta 3 cosas por las que estás agradecido/a y antes de dormir piensa en las 3 mejores cosas que viviste durante el día. En este proceso de agradecimiento estás conectando con el Universo. Te estás «obligando» a ver tu vida desde un prisma positivo, y con ello evitando caer en, como decíamos antes, la autocompasión y la angustia. Sé agradecido/a, sé positivo/a y verás cómo afrontas de una manera diferente el dolor.

 

Si bien vivir junto al dolor físico cada día es algo muy difícil de sobrellevar, con estas  5 maneras de enfrentarte a él puedes conseguir que su presencia en tu vida no sea la protagonista, sino que puedas por fin disfrutar de todo lo demás que tienes dentro de ti y a tu alrededor.

Para este trabajo que debes hacer desde tu interior te recomiendo las sabias enseñanzas de Louise Hay, autora del famoso libro «Usted puede Sanar su Vida», todo una guía de cómo hablarnos con amor y aceptar lo que nos ha tocado vivir de una forma positiva. Puedes conocer algunas de sus frases en el post: «50 Afirmaciones positivas de Louise Hay para cambiar tu Vida»

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