10 razones por las que el Yoga te puede ayudar a adelgazar

¡Hola! hoy quiero contarte las razones por la que el yoga es una buena manera de combatir los kilos de más y conseguir adelgazar de forma saludable.

Primero te hablaré de mi experiencia personal, porque es lo que mejor conozco y creo que puede servirte de ayuda.

Aquí puedes ver dos fotografías, mi “antes y después” . Y es que desde que tengo memoria en mi familia se ha “luchado” contra el exceso de peso.

Mi madre, mi hermana y yo conocemos por lo menos unas mil dietas, que hemos empezado con mucha ilusión, mantenido durante un tiempo, alguna las acabamos y otras las dejamos a medias.

Pero el resultado siempre ha sido el mismo: una pérdida rápida de peso la primera semana y luego estancarse para volver a subir, incluso ganando más peso que al empezar con la dieta.

Vaya, lo que se suele llamar dieta milagro (Yo creo que podemos abrir un blog sólo hablando de dietas y contando nuestras experiencias).

A todo esto, en esa época tenía yo unos 15 años como mucho, y ya llevaba un buen tiempo combatiendo mi sobrepeso.

Con el tiempo entendí cuál era el problema real de nuestra tendencia a ganar kilos:

  • Malos hábitos alimenticios.
  • Poco, o nulo, ejercicio físico.
  • Emociones incontroladas que hacen comer de más.

Y claro! ninguna dieta rápida, por restrictiva que sea, va a lograr un cambio duradero en una rutina familiar de comidas copiosas, de picoteos y sobre todo de excesos a la hora de darse “gustos”.

Porque en mi casa si algo gusta se repite, y eso de “una vez al año no hace daño” era  pan de cada día.

Y si, yo reconozco que me gusta mucho comer, disfruto de la comida y de los momentos que se comparten alrededor de una mesa. Pero también os digo que he pasado largos años de mi vida sufriendo la otra cara, la de ser la “gordita”.

Esa falta de autoestima al verme al espejo y sentirme gorda. El no poder usar la ropa que quería porque no me quedaba bien, y también el sentirme pesada y fuera de forma eran ya parte d emi vida y lo veía como noraml., lo que me había tocado.

No se realmente como fue, pero llegó el dia en que entendí la razón de mi problema de peso, y más importante aún, me decidí a cambiar.

Para mi la comida era significado de muchas cosas. Por un lado comía si estaba contenta, sin medida, para celebrar con la familia o amigos!. Pero comía aún más cuando me sentía triste o preocupada.

Y si echo la vista atrás, mis peores momentos a nivel emocional, han sido en los que más peso he aumentado.

Pues bien, como todo en la vida puede cambiar, y nosotros no somos la excepción, comencé a reducir la cantidad de comida y a preferir alimentos más saludables. Entendía que no se iba a acabar el mundo y que no necesitaba “tener reservas” por si acaso.

Cambié la “once” (un estilo de merienda cena que comemos en Chile sobre las 20:00hrs.) llena de pan y dulces, por una cena más liviana compuesta de verduras frescas o al wok, proteínas bajas en grasa y por supuesto nada de pan.

Con el tiempo, esta manera de comer fue parte de mi rutina diaria y empecé a perder kilos poco a poco, (nada de bajones de dieta milagro). Sólo había comprendido e interiorizado que par ami estatura y forma de vida necesitaba comer menos cantidad.

Comencé a hacer ejercicio de forma regular. Salía a correr, iba a alguna clase del gimnasio para tonificar y quemar calorías, etc.

Entendí que para conseguir lo que deseaba tenía que hacer sacrificios, y que todo tiene su justa medida (es decir, podía comerme un trozo de chocolate, pero no una tableta entera!)

Yoga para bajar de peso

Otras de las nuevas rutinas saludables que añadí a mi vida fue la de practicar yoga.

Al principio sólo quería hacer más estiramientos y ganar flexibilidad, sobre todo después de entrenar, y el yoga me pareció la manera perfecta de hacerlo.

Sin embargo, a medida que seguía practicando yoga comprendí que no se trataba de un mero ejercicio físico o de estiramientos sin más.

La práctica de yoga me enseñó a ser más paciente, a ser más cariñosa con mi cuerpo, a escucharme y entender lo que necesito en realidad.

¡Cuántos años habían pasado sin hacer caso a mi voz interior! cuantos años de atracones de comida, de pensamientos de culpa y de poco amor propio!

No fue hasta que en 2013 decidí cambiar desde dentro, que pude realmente controlar mi peso.

Pero no fue sólo eso, adelgazar y bajar de peso fue la consecuencia de un nuevo estilo de vida. Todo esto no trataba solo de ganar la batalla a la báscula, sino de controlar la mente y vivir de forma más consciente y saludable.

En mi época de estar más gorda llegué a pesar  68 kilos (midiendo 1,54!! imaginaros cuanto peso sobre mis rodillas) y en 2014 conseguí llegar a los 52 kilos y muy tonificada. No fue algo milagroso, sino que lo conseguí con mucha cabeza y sudor!

Fue así, con 52 kilos, que me quedé embarazada, algo que me vino muy bien para empezar con buen pie mi proceso de gestación.

No cabe duda que un embarazo en el que nos hayamos en plena forma tiene menos riesgo y augura un mejor parto y postparto.

Así fue como durante todo mi embarazo seguí practicando yoga habitualmente y resultó ser la mejor manera de hacer ejercicios suaves para no subir demasiado de peso y mantenerme en forma.

Además de ayudarme a mover el cuerpo, el yoga fue una herramienta maravillosa a la hora de preparar mi parto (puedes leer más sobre esto en mis posts: “Yoga durante el embarazo” y “Embarazo activo, sano y feliz”)

Pasado el embarazo pude recuperar fácilmente mi peso, gracias a mi nueva manera de comer y también a la lactancia, ¡claro!.

El yoga formó parte importante de mi recuperación postparto y pude transformar mi práctica en una nueva manera de interactuar con mi hija. (si me seguís hace algún tiempo sabréis de lo que hablo ^_^ )


Pues bien, después de todo esto que te he contado, quiero compartir contigo las maneras en que el yoga te ayuda a perder peso y por qué es una muy buena elección a la hora de plantearte adelgazar.

 

10 razones por las que el Yoga sirve para adelgazar

1. Mejora el funcionamiento del colon

Se dice que la salud empieza en el colon y esto es porque se encarga de la excreción de todo aquello que no nos sirve. Un buen funcionamiento del colon es esencial para que nuestro organismo trabaje bien y no retengamos desecho dentro del cuerpo.

Existen posturas de yoga que estimulan de manera específica el colon y el sistema digestivo en general.

2. Estimula la función depuradora del hígado

El hígado tiene la importante labor de depurar nuestra organismo de los elementos tóxicos. También se encarga de procesar las grasas, tanto las buenas como las malas. Por ello la importancia de que tu hígado funcione bien.

3. Reduce el estrés, lo que equilibra el funcionamiento simpático y parasimpático

El estrés es otra de las razones por las que nuestro cuerpo acumula más grasa y aumenta de peso. Un nivel alto de estrés desequilibra las funciones de nuestro sistema nervioso y con ello se pierde el ritmo normal del organismo. Por ello, para bajar de peso también se aconseja una rutina de descanso y calma.

4. Activa el sistema nervioso generando calor corporal

Al practicar yoga usamos posturas que aumentan notablemente la temperatura interna del cuerpo, ayudando con ello a quemar la grasa que se encuentra tanto en la superficie como en la zona más profundas del cuerpo.

5. Mejora el ritmo cardiaco

Hacer yoga de forma regular mejora la capacidad de nuestro corazón y permite oxigenar mejor cada célula del cuerpo. Un cuerpo oxigenado y un corazón fuerte son esenciales para un buen metabolismo.

6. Mejora la digestión y absorción de nutrientes

La posturas de yoga trabajan, por lo general,  desde el centro del cuerpo, activando de este modo todos los órganos abdominales.Si nuestro sistema digestivo funciona bien, podremos absorber mejor los nutrientes de los alimentos y beneficiarnos de ellos.

7. Equilibra el pH del organismo

No se si habéis oído hablar de las dietas alcalinas que ahora están dándose a conocer. Pues bien, se trata de mantener un pH equilibrado (el ideal sería en pH 7,35) y no más bajo, sino más ácido. Si el pH es demasiado ácido el cuerpo intenta protegerse de esta acidez almacenando más grasa. Esta grasa se acumula en las vísceras y resulta muy peligrosa ya que se acumula también en venas y arterias.

La mayoría de las personas con sobrepeso tienen un pH muy ácido, lo que les puede llevar a tener complicaciones de salud muy graves.

8. Activa la glándula tiroides

La glándula tiroides cumple la importante misión de controlar el metabolismo del cuerpo.
El yoga ayuda a equilibrar el funcionamiento de esta glándula mejorando los procesos metabólico del organismo.

9. Ayuda a controlar y equilibrar las emociones

Muchas personas comen por ansiedad, por “vacíos” que necesitan “llenar” o por emociones incontroladas que les hacen comer compulsivamente.

El yoga permite profundizar en las emociones y de tal manera que empezamos a ser conscientes de nuestros actos y a partir de ahí elegir mejor nuestra manera de actuar, en este caso en relación a cómo comemos.

10. Contribuye a tener unos hábitos más saludables

Con la práctica regular de yoga vas aprendiendo a ser responsable con tu cuerpo. Una de las bases de la filosofía del yoga es la “no violencia”, y si entendemos que comer de forma saludable, movernos y cuidarnos es una manera de “no violencia” hacia nosotros mismos, entonces habremos dado un paso adelante en la lucha contra el peso y ganado un mejor estilo de vida.

No sé cuál es la razón que te trajo hoy hasta este post, no se si compartes algo de mi lucha contra los kilos o si también notas que comes por ansiedad y no por hambre.

Sea cual sea el camino que te está impulsando a buscar una manera de sentirte mejor contigo, te felicito, ya has dado el primer paso.

Por otro lado te advierto: en esta vida nada es gratis, todo conlleva un sacrificio.

Así que pregúntate:

¿Estás realmente dispuesto/a a dejar de lado viejos hábitos perjudiciales, para empezar una nueva senda hacia el amor propio y el respeto hacia tu cuerpo y mente?

Si tu respuesta es sí, te aviso que empezarás a notar los cambios no solo en tu peso, eso será lo de menos, sino que a nivel general tu vida comenzará a fluir de otra manera. Te vas a sentir más positivo/a, con más energía y sobre todo más feliz!.

Porque es así cuando conectamos con quienes somos realmente todo se va poniendo en su sitio, y conseguimos sacar todo nuestro potencial.

Si como yo, sientes que comes por ansiedad y no por hambre, y has hecho de la alimentación un refugio te recomiendo un libro que a mi me ayudó muchísimo a entender mis patrones de alimentación. Se llama “¿De qué tienes hambre?” y es un programa muy claro en el que desmonta las pautas mentales que nos llevan a comer compulsivamente.

Espero que mi experiencia te sirva de ejemplo para empezar, a veces parece imposible pero sólo es cuestión de dar el primer paso y no rendirte.

Me encantaría saber tu propia experiencia, si te sientes identificada con lo que te cuento y sobre todo la respuesta a la pregunta: ¿Estás preparada/o para emprender este cambio personal?

Te leo en los comentarios 😉

Un abrazo

Gabriela

4 comentariosDeja un comentario

  • Siii! A todo jijiji, me identifico total, aunque ya hago yoga, lo tengo un poco abandonado y debo retomarlo para equilibrarme en general y perder esos kilos que se me están acumulando.
    Me gusta mucho leerte.
    Enhorabuena!!

    • Hola Sonia, gracias por tu comentario.
      Eres entonces del equipo de las que nos cuesta encontrar el puntito de equilibrio.
      Pero mira, lo bueno es que lo estamos intentando no?
      Espero leerte por aquí mucho más y que juntas vayamos trabajando por no sucumbir en las tentaciones jajaja
      Un abrazo bonita

Deja un comentario

Your email address will not be published. Required fields are marked *